martes, septiembre 22, 2026

La edad que importa es la que se siente: vivir sin miedo, vivir con fuerza

Hay una edad en la que dejamos de contar años y comenzamos a contar momentos. Es cuando entendemos que la vida no se mide en cifras, sino en cicatrices, en sueños que persisten y en pasiones que aún arden. Es la edad de la libertad interior.

José Saramago, con su pluma honesta y luminosa, nos recuerda que el tiempo no es un enemigo, sino una oportunidad. En este texto —tan íntimo como universal— nos invita a deshacernos de etiquetas, a ignorar los relojes y a escuchar el pulso de nuestra verdad. Porque en un mundo obsesionado con la juventud o el éxito inmediato, este mensaje es un acto de rebeldía: sentirse vivo es más importante que parecerlo.

Leer estas líneas es reencontrarse con uno mismo, con los sueños que aún pueden cumplirse y con la certeza de que, sin importar la edad, siempre es buen momento para vivir sin miedo.


“Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza…”

‘Frecuentemente me preguntan cuántos años tengo…
¡Qué importa eso!
Tengo la edad que quiero y siento.

La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.
Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir: Eres muy joven, no lo lograrás.
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas… valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo cuarenta, sesenta o noventa!
Lo que importa es la edad que siento.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuántos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.’

“Mañana es la única utopía”, José Saramago
José Saramago (1922 – 2010), novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. Recibió numerosos premios y, en 1998, el Premio Nobel de Literatura. En: “Poesía completa» (2005).

¿Te gustó esta publicación? ¡Compártela en las redes sociales!

    Donde otros ven una imagen, nosotros encontramos una idea.

    Este sitio está protegido por reCAPTCHA, la política de privacidad de Google y se aplican los términos de servicio

    CONECTAMOS PALABRAS, COMPARTIMOS CULTURA

    ARTE Y CULTURA VER HOY

    ¿Beauvoir, ícono feminista o figura controversial?

    Simone de Beauvoir es considerada la madre del feminismo moderno. Pero, ¿Qué pasa cuando miramos más de cerca su historia? A 75 años de El segundo sexo, es momento de releer su legado. En...

    ¿Apego? Prefiero perder al tóxico que mis 8 horas de sueño.

    Estas obras no te dicen cómo amar. Te muestran cómo no traicionarte